domingo, 28 de mayo de 2017

Historia de la filosofía




LOS PRESOCRÁTICOS. (I parte)
Los Jonios y Heráclito.

Como se ha dicho, el presente inmediato de los físicos de Mileto son los poetas teológicos cuyas obras presentan sin embargo notables puntos de contacto con el pensamiento de los primeros filósofos. La Teogonía de Hesíodo, por ejemplo, no propone sólo un origen de los dioses, sino también del mundo. No obstante, lo que permite hacer Tales el primer filósofo y lo distingue de los poetas teológicas, es que se mueve en un nuevo plano, el plano de la razón, no el del migo.
1. Tales:
Tales nació en Mileto en una fecha que solo podemos saber con cierta aproximación y que nos llevaría a pensar que desarrollo su actividad científica y filosófica en los inicios del siglo VI a.C. 
Desde antiguo la tradición lo ha considerado como el primero de los filósofos y de algún modo, como el prototipo del hombre sabio. Sobre su actividad poseemos numerosos testimonios de su papel como matemático, astrónomo y político. Entre los temas más profundizados esta:
1. El agua como principio
2. El alma, principio del movimiento 
Tales de Mileto Desde esta perspectiva brevemente apuntada y tomando esta afirmación con todas las precauciones necesarias, puede decirse que antes de Tales no hay filosofía en sentido estricto, pues si hemos de hacer caso del testimonio aristotélico él fue el primero en preguntar «racionalmente» de qué están formadas las cosas y cuál es su origen. 
No importa tanto la respuesta (el «agua») cuanto lo que implica, pues como apunta S. Sambursky «tenemos aquí, ante nosotros, una aplicación del principio científico por el que un máximo de fenómenos debe ser explicado mediante un mínimo de hipótesis».
Tales «desmitologiza» los procesos naturales; ciertamente, como señala Aristóteles, a partir de la observación: Tales, el iniciador de este tipo de filosofía afirma que [el principio de todas las cosas] es el agua, por lo que también declaró que la tierra está sobre el agua. 
Concibió tal vez esta suposición por ver que el alimento de todas las cosas es húmedo y porque de lo húmedo nace el propio calor y por él vive. Y es que aquello de lo que nacen es el principio de todas las cosas. Por eso concibió tal suposición, además de porque las semillas de todas las cosas tienen naturaleza húmeda y el agua es el principio de la naturaleza para las cosas húmedas.



2. Anaximandro:

Para Tales el origen de la tierra está en el agua. Desde una perspectiva conceptual Anaximandro está en esta misma línea, pero su pregunta es más radical: ¿cuál es el origen, no ya de la tierra, sino también del agua y de las estrellas? Anaximandro se pregunta por el origen de aquello que Tales había dicho que era origen: ¿cuál es el origen sin más? Si no se trata del origen de esta o aquella cosa, sino del origen en un sentido absoluto, deberá tratarse de algo común y que a su vez ni tenga ni requiera un origen.

 Anaximandro habla de apeiron, «lo indefinido», «lo que carece de límites». Importa sobre todo su carácter negativo: Anaximandro busca algo que se aleja de la experiencia cotidiana (que siempre es limitada y está definida espacial y temporalmente).

El  apeiron: <<fue para Anaximandro un  principio material con una extensión infinita, a la cual se le añade una indeterminación cualitativa >> este se puede ver de dos posturas, como causa material y como divinidad.

3. Anaxímedes:
Nacido a principios del siglo VI a.C. y muerto en sus últimos decenios él es  un tercer filósofo de Mileto y el sucesor de Anaximandro.

A diferencia de Anaximandro para Anaxímedes el primer principio, siendo también infinito, posee una naturaleza bien determinada: es el aire y de él proceden todas las cosas.  Planteando el aire como primer principio y el origen de tosas las cosas desde el aire. 

4. Heráclito:
Heráclito (536 – 470 a.C.) Explica el logos como un cambio constante y porvenir. Propone como arjé el fuego, pero, su concepción de éste es como elemento que provoca el cambio que según él es aquello que rige la naturaleza, y no como sustrato y origen material de todo.

Heráclito se basa en los sentidos para explicarnos que nada es inmutable y todo es porvenir. El motor de este cambio, lo encuentra en la lucha entre contrarios, concluyendo que la realidad se muestra como un porvenir dialéctico, es decir, avanza y se transforma, pasando de una cosa a la contraria. Heráclito fundamenta el movilismo es decir la movilidad de todas las cosas


LOS PITAGÓRICOS.

Pitágoras (584 A.C- 495 A.C) nació en la isla de Samos, situada en el mar Egeo, donde su padre era un prominente mercader griego. Desde muy joven estudió bajo la dirección del famoso filósofo Tales de Mileto.
 A instancias de Tales, Pitágoras viaja por Egipto con el propósito de estudiar geometría con los sacerdotes eruditos de aquel país, cuyos conocimientos habían fascinado a Tales. Más tarde se trasladó a Crotona, pueblo del sur de Italia, donde empezó a enseñar filosofía y matemáticas. 

Pronto comenzó a reunir un grupo de discípulos que poco a poco se fueron transformando en un grupo sectario o semireligioso. La fascinación de Pitágoras por los números le llevó hasta la adoración de los mismos, y a otro tipo de prácticas esotéricas formando así lo que se vino a denominar Escuela pitagórica. Los miembros de esta fraternidad se comprometían, con un solemne juramento, a mantener en secreto las enseñanzas de la Escuela.

Creían en la transmigración de almas, lo que significa que veían al ser humano como un cuerpo vacío en el que un alma penetraba para experimentar diversas sensaciones. El alma para ellos era lo más elevado del universo, y opinaban que iba ocupando todo tipo de cuerpos que lo pueblan, donde la forma más importante y elevada del alma serían los astros. De este modo, por conclusión, el alma sería inmortal y su objetivo último las estrellas. La particularidad del alma sería su posibilidad de decisión para encarnarse en lo que desease, aunque por consecuencia un alma impura se encarnaría en un cuerpo impuro y al revés.
El mecanismo para la ayuda evolutiva del alma, dice Pitágoras que es la música y las matemáticas. De hecho encontró la forma de relacionar las notas musicales con los números enteros. Parece haber seguido también alguna práctica como el vegetarismo, y diferente parecer sobre la existencia de los dioses mitológicos a los que se adoraba en su tiempo. Para él, Dios no piensa de manera humana ni tiene forma humana. Su cuerpo es una esfera y la divinidad se manifiesta en el movimiento circular del fuego de los astros.

Los pitagóricos
El número era fundamental para todas sus creencias. De hecho imaginaban que el principio del universo se podía reducir a la interpretación de los números. Del mismo Pitágoras son las expresiones: “Dios es, en efecto, número“, y “Los números rigen el universo“. Le atribuían a cada uno una característica: la justicia sería el número cuatro, la salud o buena fortuna el siete, el matrimonio el cinco,…
A los pitagóricos se les atribuyen dos de las mayores contribuciones de la historia de la matemática.

 Fueron los primeros en considerar los conceptos matemáticos como abstracciones, en utilizar las demostraciones deductivas de manera exhaustiva y sistemática, y los primeros en dar respuesta clara a lo que significa una demostración matemática. También se le conoce por el famoso teorema del triángulo rectángulo a pesar del anterior descubrimiento realizado por los babilonios.
Desgraciadamente las sospechas de brujería en Cotrona, hicieron expulsar a Pitágoras y sus discípulos de ella, además de incendiar sus instalaciones, con lo que se perdió una valiosa información para el futuro.

LOS ELEATAS.
 
La filosofía griega sufre de nuevo un importante cambio de rumbo con la figura de Parménides de Elea. Su pensamiento puede considerase en continuación con el de sus predecesores, en cuanto sigue presente la naturaleza y su primer principio como problema central de su especulación. Sin embargo su respuesta es del todo original y supone el paso de una filosofía que era todavía cosmología, a la consideración metafísica del universo. 
Los anteriores filósofos explicaron la realidad recurriendo a un primer principio de naturaleza sensible; Parménides, señalando como principio el ser, llega una posición contrapuesta a la de los físicos en cuanto compromete la multiplicidad de lo real y el concepto mismo de principio tal y como hasta entonces era entendido.
Los otros dos Eleatas, Zenón y Meliso dependen del pensamiento de Parménides, si bien Zenón presenta como veremos, un modo de argumentar del todo nuevo.
Parnémides: 
 (Elea, actual Italia, h. 540 a.C. - id., h. 470 a.C.) Filósofo griego. Apenas se conocen datos fiables sobre la biografía de Parménides. Su doctrina, todavía objeto de múltiples debates, se ha reconstruido a partir de los escasos fragmentos que se conservan de su única obra, un extenso poema didáctico titulado Sobre la naturaleza.

Parménides partiendo de la identificación del plano lógico con el ontológico, es decir, tras considerar que nada en el mundo puede contradecir lo que es necesario desde el punto de vista del pensamiento, Parménides realiza un análisis del «ser» o «lo ente» que le lleva a negar la pluralidad y el movimiento.
Esto es así porque el ser no puede ser engendrado, pues en ese caso él mismo no sería el principio (arché o arjé) de todas las cosas; no puede cambiar, porque en ese caso devendría una cosa distinta de lo que es, es decir, no-ser, y el no-ser es inconcebible; tampoco puede estar dividido, pues entonces debería estar separado por algo distinto de sí mismo, lo que implicaría de nuevo el no-ser. De todo ello deduce que lo ente es inmutable, único, eterno e indivisible, y que la pluralidad y el movimiento son irracionales e ininteligibles, pura apariencia.
Existe aún polémica sobre si debe entenderse esta afirmación en sentido literal o de otro modo. En cualquier caso, los atributos que Parménides atribuyó al ser fueron transferidos por Demócrito y Empédocles al átomo, y se hallan en el origen del materialismo filosófico. Por otro lado, su doctrina inició la llamada escuela eleática, cuya figura más representativa fue Zenón de Elea que dedicó sus esfuerzos a problematizar la posibilidad del movimiento a través de una serie de paradojas que se harían célebres.
LOS PLURALISTAS.

Los últimos filósofos presocráticos pueden agruparse bajo el nombre de pluralistas, pues con ello el primer principio se hace múltiple: los cuatro elementos de Empédocles, las homeomerias de Anaxágoras y los átomos de Demócrito y leucipo ocupan el puesto hasta entonces reservado a un principio singular. ¿Por qué esta conciencia? no sería desertado señalar en Parménides y su rígida doctrina sobre el ser la causa remota de esta nueva dirección de la filosofía.
En los pluralistas veremos, pues, como estas dos características se hacen presentes: la multiplicidad del principio y la presencia junto a él de otra causa “Aristóteles la llamara eficiente o motriz que justifica el movimiento”
1. Empédocles:
Nacido en silicia, en la localidad de Agrigento, en los primeros años del siglo V a.C, Empédocles es el primer filósofo que busca conciliar la aporía Parmenìdea con el testimonio de los sentidos. Su pensamiento se encuentra recogido en dos obras: sobre la naturaleza y las purificaciones, la primera de sus obras transmite su cosmología, mientras que las purificaciones enseña doctrinas de carácter ético-religioso, fundamentadas en la creencia pitagórica de la transmigración de las almas y que miran a señalar las purificaciones a que el alma puede someterse para alcanzar su destino.
En cuanto filósofo acoge el principio eleático de la inmutabilidad de lo real pero a su vez no rechaza la existencia de la realidad tal como los sentidos lo presentan para Empédocles no puede abandonarse ningún medio de conocimiento ya sea sensitivo o racional, ni tampoco cabe conceder el valor absoluto de ellos.
Empédocles estudia los cuatro elementos, el amor, el odio y el conocimiento.

2. Anaxágoras:
Nace en clazomene, cerca de Mileto en torno al año 500 a.C  y quizás sea el primer pensador que traslada la filosófica a Atenas, pues allí permaneció enseñando durante treinta años hasta que procesado por impiedad tuvo que abandonar aquella ciudad para dirigirse a lampsaco donde murió alrededor del año 428.
Para Anaxágoras los seres serian propiamente serian inmutables, imperecederos y también indivisibles este precesor desarrolla las homeomerias la inteligencia. De todas las características que Anaxágoras otorga a la inteligencia resaltaremos una, << su separación de la materia >> posiblemente con esta afirmación Anaxágoras no está declarando la inmaterialidad de su primer principio agente, sin embargo es indudable que su concepto de lo divino, de principio ordenador y gobernador de todas las cosas, aun quedando todavía ligado a una visión naturalista, gana en profundidad con respecto a las consideraciones que sus antecesores hicieron sobre él.

3. Los atomistas: Leucipo y Demócrito.
Sobre la  vida  de Leucipo ( de Elea o Mileto ) las opiniones son muy divergentes. Los textos, a la hora de señalar su lugar de nacimiento, manifiestan contradiciones ya que, según unos, era de Elea y, según otros, habría nacido en Mileto. Se afirma  tambien que  sistema filosófico consistía en una respuesta al reto de Parménides; sin embargo, el hecho de que con sus  teorías hiciera  revivir doctrinas de los jónicos nos hace pensar que sus crítica fueron dirigidas, más bien, en contra de Meliso, que tambien era Jonio, y no contra Parménides. De todas formas es evidente que debió conocer el pensamiento de Parménides en alguna visita que realizó a Elea. Sea lo que sea, lo cierto es que sabemos muy poco sobre la vida de Leucipo de tal forma que Epicuro llega, incluso, a negar su existencia. Lo que sucede es que Epicuro, que solo perseguía demostrar su propia originalidad, es muy posible que lo que quisiera decir (según la interpretación de Burnett)  es que Leucipo no existió como filósofo, es decir, que, al estarle negando esa cualidad, no habría realmente existido, pero, como representante de la filosofía. 
Lo que sucede es que tanto Aristóteles como Teofrasto dejan establecido claramente que Leucipo habría sido el inventor del atomismo con lo que se puede afirmar que no solo existió como filósofo, sino que fue el autor principal de la teoría atomista y que Demócrito habría sido un seguidor que habría introducido detalles nuevos en el sistema.
En cuanto a los escritos de Leucipo existe tambien un gran problema de identificación ya que todas las obras atomistas se encuentran atribuidas al corpus de Demócrito. Existía, sin embargo, una tradición que le atribuía a Leucipo una obra  titulada La Gran ordenación del Cosmos asi como otra que llevaba como título Sobre la mente y que podría haber consistido en una crítica a la concepción de la Mente de Anaxágoras.

Por lo que se refiere a Demócrito de Abdera sabemos que era más joven que Leucipo y que siguió sus teorías. En la Pequeña ordenación del Cosmos ( obra atribuida a Demócrito ) se nos dice que tenía 40 años menos que Anaxágoras por lo que su acmé podría situarse hacia el 440/435 a de Cristo. Parece que fue uno de los escritores más prolíficos de la antigüedad. Trásilo ordenó sus escritos por tetralogías ( conjunto de cuatro obras ) y le asignó 13 que comprenden 52 escritos divididos en los siguientes epígrafes generales: Etica (2 tetralogías), Fisíca (4), Matemáticas (3), Música (incluyendo literatura y lenguaje) (2), Temas técnicos (2). Existen tambien textos en donde se nos dice que escribió obras que se ocupaban de viajes.

Dado que es muy dificil establecer, en relación con la filosofía atomista, que partes pertenecen a Leucipo y que partes a Demócrito, es por lo que estudiaremos el pensamiento de ambos bajo de nombre de FILOSOFÍA DE LOS ATOMISTAS.
EL HUMANISMO GRIEGO. (II parte)
Los sofistas:
El termino sofistas no tuvo en su origen un sentido peyorativo inicialmente sofista era sinónimo de sabio, y así se designaba al representante de una ciencia o arte.
Es en Atenas donde la palabra adquiere el significado negativo que hasta hoy perdura. Desde Sócrates y especialmente con Platón y Aristóteles, la sofistica se convierte en una sabiduría aparente.
Dentro del humanismo con fines prácticos: la sofistica inicia un periodo nuevo de la filosofía griega, una época que podría denominarse humanística, pues es esta quizá su principal característica,  el interés por el hombre y todo y su principio, el centro de la especulación filosófica; Los sofista van hacia nuevas formas  de cultura.

Protágoras:
 (Abdera, actual Grecia, 480 a. C. - id., 410 a. C.) Filósofo griego. Fue el primero en adoptar el calificativo de sofista y el precursor de la profesionalización de la enseñanza retórica. En su ciudad natal fue al parecer discípulo de Demócrito Recorrió a lo largo de cuarenta años gran parte de las islas del Mediterráneo y parece ser que en el 445 a.C. se estableció en Atenas, donde alcanzó una gran reputación.
Amigo de Pericles, al parecer murió ahogado durante un viaje a Sicilia, cuando huía de las acusaciones de impiedad de las que fue objeto en la ciudad de Atenas a la muerte de aquél (416 a.C.). Protágoras había afirmado en uno de sus escritos que "Sobre los dioses no puedo saber si existen o no; hay muchas dificultades para saberlo con seguridad; el asunto es oscuro y la vida corta".
De sus obras más importantes, Verdad y Sobre los dioses, se conservan sólo algunos fragmentos. La doctrina de Protágoras ha sido interpretada, desde Platón (quien le dedicó un diálogo, titulado Protágoras), como un relativismo que se expresaría en la célebre máxima de que "el hombre es la medida de todas las cosas". Afirmaba que de los objetos conocemos no lo que son, sino lo que nos parecen (no la esencia sino la apariencia), al tiempo que defendía el carácter convencional de las normas morales.


Sócrates:

Sócrates (469 – 399 a.C.) a diferencia de los sofistas no cobraba y era ateniense. Su método de enseñanza era el diálogo y en realidad no creía ser portador del saber, por el contrario plantea su saber en base a aquello que no sabe con su emblemática frase sólo sé que no sé nada. Además no dejó escritos propios y todo lo que nos ha llegado de él ha sido a través de sus discípulos, principalmente Platón.
No le interesaba la naturaleza ya que pensaba que no se podía extraer un conocimiento de ella, tal y como demostraba la diversidad de teorías de los presocráticos.
Este rechazo generalizado al mundo físico, implica al mismo tiempo, el menosprecio por el conocimiento empírico y del propio cuerpo. De esta forma, Sócrates se preocupa por el hombre y la sociedad. Según él, la areté, es decir la virtud, consiste en obtener conocimiento a partir de la propia alma, por lo tanto el saber es virtud.


Sócrates no pretende transmitir contenidos, sino establecer un método para pensar y poder diferenciar entre verdad y falsedad. Explica que el verdadero conocimiento se encuentra en el interior del alma humana, presentes como ideas innatas las cuales aparecen inseparables de la razón. Estas ideas son verdaderas, porque son universales, es decir que todos las tenemos, y necesarias, ya que no admiten crítica al ajustarse a la racionalidad.
Para él, el conocimiento consiste en deshacerse de las ideas adquiridas y convencionales que impone la sociedad para encontrar en el alma, las verdaderas ideas, es decir, pensar por uno mismo. Para conseguir esto, Sócrates crea un método que se lleva a cabo mediante el diálogo.
El primer paso del método socrático es la ironía, que consiste en reconocer la propia ignorancia. En este primer momento, Sócrates hace entrar en contradicción a su interlocutor, haciéndole reconocer que lo que sabe es una mera convención. El segundo paso de este método se llama mayéutica, en este paso se consigue descubrir la verdad, aletheia, mediante el diálogo. Finalmente se llega al paso de la definición, donde se encuentra una verdad universal y necesaria.
Además, Sócrates pensaba que era muy importante la vida en la polis. Para él, nadie podía conseguir la felicidad en otra ciudad que no sea la suya, y a pesar de la convencionalidad de las leyes, creía que era necesario respetarlas y obedecerlas ya que esto conserva el orden. Por otra parte, Sócrates cree que quien conoce el bien, no actuará mal, por eso, la educación es básica y la búsqueda del saber todavía más. Sócrates fue condenado a muerte por pervertir la mente de los jóvenes y tomó la cicuta, a pesar de poder elegir escapar.

PLATÓN. (III PARTE)
Vida y obras:
Descendiente de familia aristocrática, Platón nació en Atenas el año 427 a.C. Su verdadero nombre era Aristocles, pero se le conocía por Platón (debido, quizás, a la anchura de sus espaldas). Se inició en la filosofía de la mano del Heráclito Cratilo, pero el hecho que marcaría definitivamente toda su vida y el estilo de sus escritos (en forma normalmente de diálogos) fue su encuentro, cuando tenía 20 años, con Sócrates.
Tras la muerte de su maestro, dejó Atenas para dirigirse a Megara y, luego, hacia el 388 a.C. , al sur de Italia, donde entró en contacto con el pitagórico Arquitas en Tarento, gracias al cual el pitagorismo estará muy presente en la doctrina de Platón. Siempre estuvo en su ánimo dar empuje configurador a la realidad social y política.
Pero tras la injusta y vergonzosa condena y ejecución de que fue objeto Sócrates, decidió abandonar el ejercicio de la política. Al regreso a Atenas, Platón quiso devolver a Anníceris el dinero de su rescate, pero éste, no lo aceptó. Con aquel dinero Platón adquirió unos terrenos en los jardines donde estaba instalado el santuario al héroe Academia, de quien tomaría el nombre la escuela que en ese lugar fundó: "Academia". La Academia de Atenas puede ser considerada como la primera universidad de Europa, pues no sólo se enseñaba filosofía, sino también otras ciencias como astronomía, ciencias físicas, matemáticas, armonía, investigaciones sobre botánica, etc. La Academia perduró hasta el año 529 d.C., cuando el emperador Justiniano mandó clausurarla.

Dos veces más intentó Platón llevar a la práctica sus ideales políticos: con Dionisio II, y con Dión (en el 361 a.C.), quien requirió sus servicios. Dión terminaría asesinado, y Platón pasaría algún tiempo en la cárcel. En adelante, se entregó definitivamente y exclusivamente a la labor filosófica, como maestro de la Academia, y a sus escritos. Murió en el año 374 a.C., y fue enterrado en los jardines de la Academia.
Platón es el único autor de la antigüedad cuyas obras (diálogos en su gran mayoría) nos han llegado prácticamente en su totalidad. Se suelen clasificar del siguiente modo: 1) Escritos Socráticos o de juventud: Apología de Sócrates (no en forma de diálogo), Critón, Eutifrón, Laques, Ión, Protágoras, Cármides, Lisis, Trasímaco (en realidad es el primer libro de la Republica). 2) Escritos de transición: Gorgias, Menón, Eutidemo, Cratilo, Menexemo. 3) Escritos de madurez: Banquete, Fedón, República, Fedro, Parménides, Teeteto, Político, Filebo, Timeo, Critias, Leyes y Epinomis. Se le atribuyen también 13 Cartas, de las cuales la VII y la VIII aportan datos estimadísimos para conocer aspectos sobre su vida y de su doctrina.

ARISTÓTELES. (IV PARTE)
Vidas y obras: 
Nació en Estagira (actual ciudad griega de Stavro, así pues perteneciente a Macedonia), razón por la cual además fue conocido posteriormente por el apelativo de El Estagirita. Hijo de un médico de la corte real, se trasladó a Atenas a los 17 años de edad para estudiar en la Academia de Platón. Permaneció en esta ciudad durante alrededor de 20 años, primero como estudiante y, más tarde, como maestro. Tras fallecer Platón (c. 347 a.C.), Aristóteles se trasladó a Assos, ciudad de Asia Menor en la que gobernaba su amigo Hermias de Atarnea. Allí contrajo casamiento con una pariente de éste (probablemente su sobrina o su hija), llamada Pitias, y actuó como su consejero.
 Tras ser capturado y asesinado Hermias por los persas (345 a.C.), Aristóteles se trasladó a Pela, antigua capital de Macedonia, donde se transformó en tutor de Alejandro (más tarde Alejandro III el Magno), hijo menor del monarca Filipo II. En el año 336 a.C., al entrar Alejandro al sitial, regresó a Atenas y fijó su propia escuela: el Liceo. Debido a que gran parte de las discusiones y debates se desarrollaban mientras maestros y estudiantes caminaban por su paseo cubierto, sus alumnos recibieron el nombre de peripatéticos. El fallecimiento de Alejandro (323 a.C.) provocó en Atenas un fuerte sentimiento contra los macedonios, por lo que Aristóteles se retiró a una propiedad familiar situada en Calcis, en la isla de Eubea, donde falleció un año más tarde.
EL HELENISMO.

1. El epicureísmo:
El Epicureísmo es una doctrina filosófica cuyo fundamento principal es el pensamiento del filósofo griego Epicuro. La afirmación más relevante de esta doctrina y también la más polémica es que el mayor bien y el propósito de la vida es el placer. En realidad se refiere más a los placeres del intelecto ya que considera que los placeres sensuales trastornan el espíritu.
Para Epicuro, una persona es feliz cuando puede controlar sus miedos, el miedo al futuro, al fin de la vida y a Dios. De modo que eliminar todos los miedos es el objetivo primordial de esta filosofía.
Epicuro pensaba que el universo era eterno y sin límites, constituido por cuerpos compuestos por átomos indivisibles y por espacio; y que el hombre puede percibir las formas y sus cualidades en función a la disposición que tienen estos átomos. El también anticipó a Darwin con la idea de la selección natural, afirmando que la naturaleza origina distintos tipos de organismos y que solamente sobreviven aquellos que llegan a reproducirse y superarse.
La doctrina de Epicuro es esencialmente materialista desde el punto de vista psicológico ya que sostiene que las sensaciones son producidas por una sucesión de imágenes que dejan los cuerpos y que registran los sentidos. Para Epicuro las sensaciones no engañan, es sólo la interpretación que hace el sujeto la que puede estar equivocada. Con respecto al alma, ésta se encuentra en cada parte del cuerpo en forma de partículas de modo que cuando sobreviene la muerte tanto el cuerpo como el alma desaparecen por igual. La ética de Epicuro prioriza la justicia, el equilibrio entre placer y sufrimiento y la honestidad; y la amistad para él es mejor que el amor, porque éste produce intranquilidad y desequilibrio.
La felicidad es lograr la tranquilidad mediante el control de sí mismo, el desapego y la moderación. Aunque Epicuro era materialista creía en que la voluntad era libre y que incluso hasta los mismos átomos eran libres y que podían actuar con absoluta espontaneidad. Esta afirmación se asemeja notablemente a los conceptos de la mecánica cuántica sobre el principio de incertidumbre. Epicuro aceptaba a los dioses como seres eternos pero no creía que pudieran influenciar en los humanos aunque gozaran contemplándonos. La verdadera espiritualidad del hombre para Epicuro consiste a su vez, en contemplar a los dioses ideales.
El Epicureísmo se desprestigió en virtud de la poca claridad que refieren sus conceptos sobre la oposición entre los principios morales y el hedonismo que aún hoy en día subsiste. El gramático griego Apolodoro, los poetas romanos Horacio, y Lucrecio y el estadista Plinio fueron sus discípulos prominentes.
Sin embargo esta escuela quedó en el olvido por muchos siglos, siendo revivida recién en el siglo XVII en Francia por Pierre Gassendi. Sigmund Freud también fundamenta su teoría en la doctrina de Epicuro con el concepto básico del principio de placer como motivación psicológica humana fundamental.Otros seguidores aún hoy siguen siendo atraídos por el epicureísmo que consideran a esta doctrina como la ética más influyente de los últimos tiempos.
2. Los estoicos:
Este término viene de la antigüedad, en el año 300 a.C. Zenón de Citium fundó en Atenas una escuela de filosofía, llamada estoica, en un lugar conocido como el Pórtico de las Pinturas.
En dicha escuela se distinguen tres periodos:
Estoicismo Antiguo; Estoicismo Medio y el Estoicismo Nuevo.
Apoyándose en el pensamiento filosófico los estoicos buscaban respuestas referidas a las formas correctas de vivir y cómo encontrar la felicidad. Esta forma de pensar tiene sus antecesores en "Los cínicos" que se llamaban así porque no tenían pudor de ciertas conductas morales que hacían en público, ellos predicaban que La verdadera felicidad no consiste en depender de las cosas materiales que son fortuitas y que en realidad no valía la pena preocuparse por nada ni siquiera el sufrimiento y la muerte.
 El estoicismo tiene una vocación moral, sus planteamientos están determinados por la concepción del cosmos, la naturaleza. Según la manera de entender la naturaleza, la realidad, así será su concepción del hombre, por lo tanto la moral. Esta corriente consideraba que el Universo funciona por unas leyes determinadas y por lo tanto el Universo está previamente determinado. Según los estoicos los seres humanos que están sometidos a estas leyes no se pueden sustraer, dichas leyes determinan su vida, la manera más sabia de comportarse es aceptando los avatares del destino.

El estoicismo es pues, una doctrina ética que defendió la indiferencia hacia los placeres y dolores externos y el control de, los deseos personales. El hombre a medida que se conoce va venciendo sus instintos, si desea una vida armoniosa la debe encontrar en la Naturaleza. El hombre sabio, armonizado y libre, es también, un hombre feliz. Toda la doctrina estoica predica una actividad consciente, serena y feliz donde el deber no tiene el tedio de las ideas constantes improductivas sino más bien la alegría de la acción más allá de la recompensa que se pueda obtener. Pensaban los estoicos que cada ser humano es como un mundo en miniatura, un «microcosmos», que a su vez es reflejo del «macrocosmos».
Los estoicos subrayaron además que todos los procesos naturales, tales como la enfermedad y la muerte, siguen las inquebrantables leyes de la naturaleza. Por tanto, el ser humano ha de conciliarse con su destino. Nada ocurre fortuitamente, según ellos. Todo ocurre por necesidad y entonces sirve de poco quejarse cuando el destino llama a la puerta, en esto son idénticos al pensamiento de los "cínicos". Para los "estoicos" el ser humano también debe reaccionar con tranquilidad ante las circunstancias felices de la vida.
3. El escepticismo: 
En Filosofía, el escepticismo es una corriente de pensamiento que se fundamenta en la duda hecha extensiva a todas las cosas, sensaciones, fenómenos o hechos que se presentan a la conciencia, y que considera que toda información debe ser apoyada por la evidencia. En este sentido, se manifiesta fundamentalmente como una actitud inquisitiva al conocimiento.

El escéptico duda de todo, incluso de su propio juicio. Por esto, es característico del pensamiento escéptico no dar por cierta, de buenas a primeras, ninguna verdad ni aceptar dogma alguno, bien se refiera a la religión, bien a los valores sociales establecidos, o bien a fenómenos de otra índole. De allí que presente una postura opuesta al dogmatismo. El escepticismo mantiene una postura neutral.
Como tal, los principales representantes de esta filosofía fueron Pirrón de Elis (365-275 a. de C.) y Timón de Fliunte (325-235 a. de C.), en la Antigua Grecia. Mientras que durante el Renacimiento, la actividad de Michel de Montaigne (1533-1592) dará una nueva dimensión a esta corriente filosófica.
EL NEOPLATONISMO.

Con el término general de neoplatonismo se definen las aportaciones de las diversas corrientes de pensamiento que habían caracterizado a la primera fase de la filosofía helenista. Es la denominación historiográfica de diferentes momentos de la historia de la filosofía en que se produjo una revitalización del platonismo (Platón, Academia de Atenas).
Neoplatonismo, denominación colectiva de las doctrinas filosóficas y religiosas de una escuela heterogénea de pensadores que buscó desarrollar y sintetizar las ideas metafísicas de Platón sobre todo en lo relacionado con su teoría de las formas. Esta síntesis se produjo de modo especial en Alejandría con el judaísmo helenista, ejemplificado por el filósofo Filón de Alejandría, entre otras tendencias. La doctrina conservó en esencia su carácter griego. Por extensión, el término se aplicó a teorías metafísicas similares expuestas durante la edad media, el renacimiento y en épocas modernas.
Es una variante de monismo idealista para el que la realidad última del universo era lo Uno, perfecto, incognoscible e infinito. De este Uno emanan varios planos de realidad, siendo el nous (inteligencia pura) el más elevado











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